Ahora resolvemos la división que aparece en la expresión:
6 ÷ 2 = 3
La operación queda así:
8 + 12 − 3
En este punto, ya hemos realizado todas las multiplicaciones y divisiones. Solo quedan una suma y una resta.
Paso 3: realiza las operaciones restantes
Ahora podemos calcular de izquierda a derecha:
8 + 12 = 20
Después, restamos el último número:
20 − 3 = 17
Por lo tanto, la respuesta correcta es 17.
La clave no estaba en hacer cálculos complicados, sino en respetar el orden de las operaciones. Si habías obtenido otro resultado, revisa en qué momento realizaste una suma o una resta antes de completar la multiplicación y la división.
¿Por qué estos retos resultan tan interesantes?
Los acertijos matemáticos pueden convertir conceptos escolares en pequeños desafíos entretenidos. Además, ofrecen una oportunidad para practicar operaciones básicas, detectar errores y desarrollar hábitos de razonamiento más cuidadosos.
Cuando resolvemos un problema mentalmente, debemos mantener los números presentes mientras seguimos una secuencia de pasos. Esta actividad requiere atención y concentración, aunque el resultado de un solo acertijo no permite medir la inteligencia de una persona.
La dificultad también depende de la familiaridad con las reglas. Quienes practican con frecuencia este tipo de ejercicios suelen reconocer más rápidamente qué operaciones deben resolver primero.
Tres consejos para mejorar tu cálculo mental
1. No respondas demasiado rápido. Dedica unos segundos a identificar todas las operaciones antes de empezar.
2. Recuerda la jerarquía matemática. Las multiplicaciones y divisiones tienen prioridad sobre las sumas y las restas, y las operaciones del mismo nivel se resuelven de izquierda a derecha.
3. Comprueba cada paso. Si el resultado parece extraño, repite las operaciones mentalmente para detectar posibles errores.
Puedes practicar con expresiones similares, aumentando poco a poco su dificultad. También resulta divertido compartirlas con amigos o familiares y comparar los procedimientos utilizados para llegar a la solución.
Conclusión: la clave está en pensar antes de calcular
El reto matemático demuestra que una operación aparentemente sencilla puede convertirse en una prueba de atención cuando incluye distintos tipos de cálculos.
La solución correcta es 17, obtenida al resolver primero la multiplicación y la división, y después la suma y la resta.
No necesitas una calculadora para dominar este tipo de ejercicios. Conocer las reglas fundamentales, mantener la calma y seguir un procedimiento ordenado puede marcar la diferencia.
La próxima vez que encuentres una operación parecida, no te apresures a dar una respuesta. Observa los símbolos, identifica qué debes calcular primero y deja que la lógica te conduzca al resultado correcto.













