El agua con hierbabuena y limón puede ser una alternativa refrescante y sencilla dentro de una alimentación equilibrada. Puede ayudar a aumentar la ingesta de líquidos y aportar un sabor agradable sin necesidad de añadir azúcar.
Lo que no debería considerarse es un tratamiento para “desintoxicar” el organismo, eliminar grasa abdominal o curar problemas digestivos.
La mejor manera de aprovechar esta bebida es verla como lo que realmente es: una opción refrescante que puede formar parte de un estilo de vida saludable, pero que no sustituye una alimentación equilibrada ni la atención médica cuando existen síntomas persistentes.













