La grasa abdominal es una preocupación frecuente, pero su aparición no depende de una sola causa. La cantidad de grasa que una persona acumula alrededor de la cintura está influida por la alimentación, la actividad física, el sueño, la genética, la edad, determinadas enfermedades y algunos medicamentos. NHLBI, NIH+1
Además, no toda la grasa abdominal es igual. La grasa subcutánea se encuentra debajo de la piel, mientras que la grasa visceral se acumula alrededor de órganos internos. El exceso de grasa abdominal puede aumentar el riesgo de problemas metabólicos y cardiovasculares. NHLBI, NIH+1
El exceso de calorías es solo una parte de la explicación
Cuando durante períodos prolongados se consumen más calorías de las que el organismo utiliza, el exceso de energía puede almacenarse en forma de grasa. Sin embargo, no se trata simplemente de “comer demasiado”.
La calidad de los alimentos también importa. Una alimentación con abundantes bebidas azucaradas, alimentos muy procesados y productos ricos en calorías puede facilitar el aumento de peso. Por el contrario, una dieta basada en verduras, frutas, legumbres, cereales integrales, proteínas adecuadas y grasas saludables puede favorecer un mejor control del peso. NHLBI, NIH+1
La falta de actividad física puede favorecer la acumulación
Pasar muchas horas sentado y realizar poca actividad física reduce el gasto energético diario. Las autoridades sanitarias estadounidenses recomiendan que los adultos realicen al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana y ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos días. NHLBI, NIH
No es necesario comenzar con entrenamientos extremos. Caminar regularmente, subir escaleras, realizar ejercicios de fuerza y reducir los períodos prolongados de sedentarismo pueden ser pasos útiles para mejorar la salud y controlar el peso.
Dormir poco también puede influir
El sueño suele quedar fuera de las conversaciones sobre el peso, pero tiene un papel importante. Los adultos generalmente necesitan entre siete y nueve horas de sueño por noche, y dormir poco se ha relacionado con un mayor riesgo de aumento de peso. Institut National du Diabète et des Maladies Digestives et Rénales+1
La falta de sueño puede influir en las señales relacionadas con el hambre y la saciedad, además de favorecer un mayor consumo de alimentos. También puede afectar la respuesta del organismo a la insulina y otros procesos metabólicos. National Institutes of Health (NIH)+1
El estrés y las hormonas también cuentan
El estrés prolongado puede afectar el apetito y los hábitos alimentarios. Durante una respuesta de estrés, el organismo produce hormonas como el cortisol, que participan en la regulación del hambre y del equilibrio energético. En algunas personas, esto puede contribuir a comer más y a ganar peso. NHLBI, NIH
También existen problemas de salud que pueden favorecer el aumento de peso, como el hipotiroidismo, el síndrome de Cushing y el síndrome de ovario poliquístico. Determinados medicamentos también pueden influir. Nichd
Por eso, un aumento de peso repentino o inexplicable merece una conversación con un profesional sanitario.






